02/04/2011

El elevator pitch: persuadir en el ascensor.



El discurso del ascensor proviene del concepto anglosajón elevator pitch. Tras esta denominación se esconde una potente herramienta de comunicación personal. Es el nombre que se da a aquel discurso necesario para explicar en apenas unos minutos (lo que tarda un viaje en ascensor) las ideas más relevantes sobre un negocio, empresa o proyecto a quienes interesa que estén al tanto del tema (alta dirección, inversores, clientes, etc.).

Aunque está concebido para ponerlo en práctica en oportunidades de contacto inesperadas y que difícilmente podrían producirse de otra forma (por ejemplo, coincidir en el parking con el presidente de tu compañía o con un potencial inversor), a día de hoy también se utilizan en multitud de eventos que se dedican específicamente al networking y a poner en contacto potenciales inversores con emprendedores que utilizan sistemáticamente esta herramienta. Así el inversor tiene la posibilidad de escuchar a varios emprendedores y viceversa.

En algunos países del mundo anglosajón hay incluso concursos sobre el tema y alguna televisión norteamericana ha utilizado esta herramienta en diferentes realities.

Aunque no existe una “ley universal del discurso del ascensor” es importante que éste incluya aspectos como:

- Quién eres, qué haces y qué sabes.
- Cuáles son los aspectos diferenciales de tu propuesta (cuál es tu valor añadido)
- Pocas ideas, pero muy poderosas.
- Generar curiosidad y apelar a las emociones.
- Promover un "call to action" en su interlocutor (o al menos generar una oportunidad de reunión posterior).

Es, sin duda, un magnífico ejercicio de persuasión que puede ayudar a construir una estrategia de posicionamiento de marca personal.